Instinto Noticias.- El Festival de los Moles 2026 volvió a demostrar que la gastronomía oaxaqueña es mucho más que una tradición culinaria: es identidad, cultura, turismo y una importante fuente de desarrollo para miles de familias.
Durante esta edición, organizada por CANIRAC Oaxaca, chefs, cocineras tradicionales, productores, marcas, instituciones educativas, autoridades y visitantes se reunieron para celebrar uno de los platillos más emblemáticos del estado, consolidando al mole como un símbolo que trasciende fronteras y proyecta a Oaxaca ante México y el mundo.
Más allá de los sabores y aromas, este tipo de encuentros impulsan el consumo local, fortalecen a pequeños productores, promueven el trabajo de cocineras tradicionales y generan una importante derrama económica para negocios relacionados con la gastronomía y el turismo.
Entre los participantes destacó Nieves y Aguas Chagüita, que ofreció sus tradicionales nieves y aguas frescas, llevando un toque refrescante a una jornada dedicada a resaltar la riqueza culinaria de Oaxaca y el valor de los productos elaborados con recetas que han pasado de generación en generación.
El Festival de los Moles también se convirtió en un espacio para reconocer el talento de quienes preservan la cocina tradicional, demostrando que cada platillo cuenta una historia y representa el esfuerzo de comunidades enteras que mantienen viva una de las herencias culturales más importantes del país.
Porque hablar del mole es hablar de Oaxaca. Es hablar de nuestras raíces, de nuestras tradiciones y de una gastronomía que sigue conquistando paladares en todo el mundo.
Eventos como este no solo celebran un platillo; fortalecen la identidad de un pueblo y recuerdan que la cultura también se impulsa desde la mesa.



















