Oaxaca.— Siete de cada diez policías de los 153 ayuntamientos de Oaxaca evaluados en un periodo de ocho meses fueron cesados y dados de baja tras reprobar los exámenes de control de confianza, revelando las deficiencias que persisten en las corporaciones municipales encargadas de la seguridad.
De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública, los agentes presentaron resultados desfavorables en distintas evaluaciones, entre ellas el polígrafo y las pruebas antidoping y toxicológicas. Algunos dieron positivo al consumo de sustancias como marihuana o cocaína.
La situación también expuso otros factores que comprometen las condiciones en las que los elementos desempeñan sus funciones. Entre los resultados detectados se encuentran problemas de salud como diabetes, hipertensión arterial y sobrepeso severo.
La titular del organismo, Karina Barón, señaló que algunos elementos incluso presentaron presuntos nexos con delincuentes, un señalamiento que, de confirmarse mediante los procedimientos correspondientes, representaría un riesgo particularmente grave para la seguridad pública.
Ante la magnitud de las bajas, las autoridades recurrieron a una especie de plan “B”: incorporar a más mujeres a las corporaciones policiales. Barón afirmó que las mujeres policías han mostrado mejores resultados en las evaluaciones, particularmente en aspectos relacionados con honestidad, honradez y acondicionamiento físico.
El elevado número de reprobados no sólo representa un problema de depuración de las corporaciones, sino también un desafío para los ayuntamientos, que deben garantizar policías confiables, capacitados y en condiciones adecuadas para enfrentar la delincuencia. La dimensión de las bajas evidencia que el problema no se limita a casos aislados, sino que apunta a una falla estructural en los procesos de selección, evaluación y permanencia de los cuerpos policiales municipales.
Por: 889noticias



















