Ramón Pardo Galindo fue un médico, profesor, investigador, funcionario y filántropo oaxaqueño cuya trayectoria estuvo estrechamente relacionada con la medicina, la educación y el desarrollo científico de Oaxaca.
Su nombre ocupa un lugar especial en la historia de la medicina mexicana porque el 25 de julio de 1900 realizó en la ciudad de Oaxaca la primera raquianestesia de la que se tiene registro en México, mediante la técnica de cocainización lumbar.
La intervención se realizó en el antiguo Hospital de la Caridad, actualmente conocido como Hospital Padre Ángel Vasconcelos, y permitió llevar a cabo la amputación de una extremidad a un paciente llamado Lorenzo Cruz, quien padecía gangrena.
Pero la historia de Ramón Pardo va mucho más allá de aquella intervención médica.
Fue también profesor y director del Instituto de Ciencias y Artes del Estado de Oaxaca, investigador de enfermedades epidémicas, impulsor de nuevos programas educativos y participante en iniciativas relacionadas con la formación de enfermeras y la educación de las mujeres.
Su vida representa la trayectoria de una generación de profesionistas oaxaqueños que entendieron la medicina, la ciencia y la educación como herramientas para transformar la sociedad.
¿Quién fue Ramón Pardo Galindo?
Juan Ramón Pardo Galindo nació el 29 de agosto de 1871 en la ciudad de Oaxaca.
Realizó sus primeros estudios en Ocotlán de Morelos y posteriormente continuó su formación en el Instituto de Ciencias y Artes del Estado de Oaxaca, una de las instituciones educativas más importantes de la entidad durante el siglo XIX.
En 1890 se trasladó a la Ciudad de México para estudiar Medicina.
En 1896 concluyó su formación profesional y obtuvo el título de médico con una tesis titulada “Exhumaciones Judiciales”.
Ese mismo año regresó a Oaxaca, donde desarrollaría prácticamente toda su trayectoria profesional.
Su regreso marcaría el comienzo de una vida dedicada no solamente a atender pacientes, sino también a enseñar, investigar y participar en la vida pública de la entidad.
El regreso a Oaxaca y “La Botica Nueva”
Después de terminar sus estudios de Medicina en la Ciudad de México, Ramón Pardo regresó a Oaxaca en 1896.
Ese mismo año estableció una botica llamada “La Botica Nueva”, ubicada en los bajos del entonces Teatro Mier y Terán, edificio que actualmente conocemos como Teatro Macedonio Alcalá.
La botica formó parte de su actividad profesional durante los primeros años de su regreso a Oaxaca.
Su participación en la vida pública también comenzó desde esos años. En 1897 fue electo concejal del Ayuntamiento y posteriormente ocupó responsabilidades relacionadas con las boticas y los hospitales de Oaxaca.
Su actividad profesional comenzaba así a extenderse más allá del ejercicio médico.
El 25 de julio de 1900: una fecha histórica para la medicina mexicana
Uno de los acontecimientos más importantes de la vida de Ramón Pardo ocurrió el 25 de julio de 1900.
Ese día realizó en Oaxaca una aplicación de raquianestesia mediante cocainización lumbar, procedimiento que sería reconocido como la primera raquianestesia realizada en México.
La intervención tuvo lugar en el antiguo Hospital de la Caridad, actualmente conocido como Hospital Padre Ángel Vasconcelos.
El paciente era Lorenzo Cruz, quien presentaba gangrena en una extremidad inferior y requería una amputación.
Pardo estuvo acompañado durante el procedimiento por los médicos:
- Luis Flores Guerra.
- Herminio Acevedo.
- Manuel Pereyra Mejía.
La intervención se convertiría en uno de los acontecimientos más importantes de la historia de la anestesiología en México.
¿Cómo llegó Pardo a utilizar la raquianestesia?
La historia resulta todavía más interesante porque Ramón Pardo no desarrolló el procedimiento de manera aislada.
En mayo de 1900, el médico francés Théodore Tuffier había publicado en París sus experiencias relacionadas con la anestesia espinal mediante la inyección de cocaína en la región lumbar.
Pardo conoció este trabajo, estudió la técnica y poco tiempo después decidió aplicarla en Oaxaca.
La rapidez con la que llevó a la práctica aquella innovación resulta especialmente llamativa si consideramos las condiciones de comunicación científica de la época.
No existían internet, congresos científicos internacionales frecuentes ni los actuales sistemas de comunicación médica.
El conocimiento viajaba principalmente mediante libros, revistas especializadas y publicaciones científicas.
Un procedimiento descrito recientemente en Europa llegó hasta Oaxaca y, apenas unas semanas después, fue llevado a la práctica quirúrgica por un médico oaxaqueño.
La cocainización lumbar
La técnica utilizada por Ramón Pardo consistía en introducir un anestésico en el espacio subaracnoideo mediante una punción lumbar.
Las fuentes históricas señalan que Pardo utilizó 15 miligramos de clorhidrato de cocaína, aplicados a nivel de la quinta vértebra lumbar, siguiendo el método descrito por Tuffier.
Actualmente la cocaína ya no forma parte de la práctica habitual de la anestesia raquídea, pero en aquella época era una de las sustancias estudiadas y utilizadas para producir anestesia.
La importancia histórica del procedimiento no radica solamente en la sustancia utilizada.
Lo extraordinario fue que un médico oaxaqueño tomó conocimiento de una innovación médica publicada recientemente en Europa y la llevó a la práctica quirúrgica en Oaxaca.
La amputación de Lorenzo Cruz
El paciente que protagonizó aquella experiencia histórica fue Lorenzo Cruz.
Presentaba gangrena en una extremidad inferior y necesitaba una amputación.
La aplicación de la anestesia permitió realizar el procedimiento quirúrgico bajo los efectos de la raquianestesia.
La intervención fue considerada exitosa y posteriormente Pardo presentó sus observaciones ante la Sociedad Médica de Oaxaca.
El acontecimiento quedaría registrado en la historia de la anestesiología mexicana.
El trabajo científico de Ramón Pardo
La intervención de 1900 no quedó únicamente como una hazaña quirúrgica.
Pardo documentó el procedimiento y posteriormente publicó un trabajo relacionado con la técnica de la cocainización lumbar.
Su comunicación fue titulada “La cocainización lumbar por el método de Tuffier”.
La experiencia sería posteriormente retomada por investigadores e historiadores de la medicina mexicana interesados en los primeros pasos de la anestesia raquídea en el país.
Director del Hospital de la Caridad
La trayectoria de Ramón Pardo también estuvo relacionada con la medicina hospitalaria de Oaxaca.
En 1900 fue designado director del Hospital de la Caridad, institución donde ese mismo año realizaría la histórica intervención.
El hospital era uno de los principales espacios de atención médica de Oaxaca y formaba parte de la historia sanitaria de la ciudad.
El lugar donde Pardo realizó aquella primera raquianestesia no era un escenario cualquiera: era uno de los centros hospitalarios donde se desarrollaba la práctica médica de Oaxaca a principios del siglo XX.
Ramón Pardo y el Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca
Al igual que otros médicos e intelectuales oaxaqueños de su generación, Pardo estuvo profundamente relacionado con el Instituto de Ciencias y Artes del Estado de Oaxaca.
Había sido estudiante de sus aulas.
Años después regresaría como profesor y posteriormente ocuparía cargos directivos.
Esta relación entre estudiante, profesor y director permite observar una característica importante de aquella institución: quienes fueron formados en sus aulas posteriormente regresaron para formar a nuevas generaciones.
Un director que quiso transformar la educación
Entre 1908 y 1912, Ramón Pardo ocupó en diferentes ocasiones el cargo de director sustituto del Instituto de Ciencias y Artes del Estado de Oaxaca.
Durante esos periodos impulsó modificaciones en la enseñanza y en la organización de los estudios preparatorios.
También promovió la creación de carreras cortas y especializaciones relacionadas con las necesidades prácticas de la sociedad.
Entre ellas se encontraban:
- Ayudante de farmacia.
- Taquígrafos.
- Mecanógrafos.
- Ensayadores.
- Agricultores teórico-prácticos.
- Mecánicos electricistas.
Estas propuestas muestran su preocupación por vincular la educación con las necesidades concretas de la sociedad.
El médico que también estudió las epidemias
La actividad científica de Ramón Pardo tampoco terminó con la raquianestesia.
Uno de sus trabajos importantes estuvo relacionado con la epidemia de tifo que afectó diferentes poblaciones de Oaxaca.
En 1915 publicó un trabajo titulado “Contribución a la historia de la epidemia del Tifo”.
En él documentó el desarrollo de la enfermedad y realizó observaciones directamente en los lugares afectados.
Su trabajo constituye un ejemplo de cómo los médicos de aquella época también participaban en actividades que actualmente relacionaríamos con la epidemiología y la salud pública.
Un profesor que decidió no cobrar
Uno de los aspectos menos conocidos de Ramón Pardo fue su relación con la enseñanza.
Cuando ingresó como profesor al Instituto de Ciencias y Artes del Estado de Oaxaca, decidió prestar sus servicios de manera gratuita.
De acuerdo con documentación histórica, manifestó que los sueldos que le correspondieran fueran utilizados en la compra de útiles indispensables para la escuela.
Este gesto muestra que su interés por la educación no se limitaba a impartir clases.
También estaba interesado en mejorar las condiciones materiales de la institución.
Ramón Pardo y la educación de las mujeres
Otro aspecto especialmente interesante de su trayectoria fue su relación con la formación de mujeres.
En una época en la que las oportunidades educativas para las mujeres eran considerablemente más limitadas que en la actualidad, Pardo impulsó iniciativas relacionadas con su formación.
Entre ellas se encontraba la enseñanza de Higiene y Enfermería, particularmente dirigida al profesorado femenino.
Esta faceta de su trayectoria permite estudiar a Pardo no solamente como un personaje de la historia de la medicina, sino también como parte de la evolución de la educación profesional de las mujeres en Oaxaca.
El curso de Higiene y Enfermería
La formación de enfermería ocupó un lugar importante dentro de las actividades educativas relacionadas con Pardo.
Documentos históricos muestran la existencia de planes de estudio de enfermería de 1918 y actividades relacionadas con cursos de higiene y enfermería durante aquella época.
Pardo participó como instructor en este proceso.
Su intención era contribuir a la formación de personas capaces de participar en la atención sanitaria.
En este sentido, su trabajo educativo estaba directamente conectado con su profesión médica.
El final de su labor como instructor
El 29 de octubre de 1919, Ramón Pardo concluyó sus servicios de instrucción en el Instituto de Ciencias y Artes.
El gobierno del estado reconoció los servicios que había prestado a la institución.
Sin embargo, su relación con el Instituto no terminó ahí.
Poco más de dos años después regresaría para ocupar el cargo más importante de la institución.
Director titular del Instituto de Ciencias y Artes
El 27 de diciembre de 1921, Ramón Pardo asumió como director titular del Instituto de Ciencias y Artes del Estado de Oaxaca.
Permaneció en el cargo hasta el 31 de diciembre de 1928.
Durante este periodo continuó vinculado con la formación de nuevas generaciones.
Su trayectoria dentro de la institución resulta particularmente significativa porque recorrió prácticamente todo el ciclo educativo:
Fue alumno, profesor, director sustituto y finalmente director titular.
El Instituto fue una de las instituciones que definieron la vida intelectual de Oaxaca durante aquella época.
Un médico que también participó en la vida pública
Ramón Pardo no fue únicamente un médico dedicado a la práctica profesional.
También participó en la administración pública y en la vida política de Oaxaca.
Su trayectoria como concejal y funcionario muestra que, como otros profesionistas de su generación, entendía la medicina y la administración pública como actividades relacionadas con el bienestar de la comunidad.
Su participación pública comenzó incluso antes del episodio médico que lo haría famoso.
Esto ayuda a entender que la intervención quirúrgica de 1900 fue solamente una parte de una trayectoria mucho más amplia.
Ramón Pardo y la ciencia en Oaxaca
La historia de Ramón Pardo refleja una etapa de transformación de la medicina.
A finales del siglo XIX y principios del XX, los avances científicos comenzaban a modificar profundamente la práctica médica.
La anestesia, la cirugía, la microbiología, la higiene y la epidemiología estaban transformando la manera en que los médicos entendían las enfermedades y realizaban procedimientos quirúrgicos.
Pardo perteneció precisamente a esa generación.
Estudió las novedades médicas que llegaban desde Europa.
Las analizó.
Las puso en práctica.
Y documentó sus resultados.
Su experiencia con la raquianestesia es probablemente el ejemplo más conocido de esa actitud científica.
Oaxaca y la llegada de una innovación médica internacional
Existe algo particularmente interesante en la historia de Pardo.
La innovación no llegó a México únicamente a través de una gran institución de la capital.
Llegó hasta Oaxaca.
El procedimiento que Tuffier había dado a conocer en París en mayo de 1900 fue estudiado por un médico oaxaqueño que, apenas unas semanas después, decidió aplicarlo en un hospital de esta ciudad.
Esto demuestra que Oaxaca también participó activamente en la incorporación de las innovaciones de la medicina moderna.
La historia de Ramón Pardo demuestra que la medicina científica también tuvo protagonistas fuera de los grandes centros médicos nacionales.
Una hazaña que fue recordada un siglo después
La importancia histórica del procedimiento de Pardo no desapareció con su muerte.
En 2000, al cumplirse cien años de aquella primera raquianestesia, se realizaron actos de conmemoración para recordar su aportación a la historia de la medicina mexicana.
El centenario permitió recuperar nuevamente la figura de aquel médico oaxaqueño que había realizado el procedimiento exactamente un siglo antes.
Muerte de Ramón Pardo
El Dr. Juan Ramón Pardo Galindo murió el 21 de noviembre de 1940.
Tenía 69 años.
Había dedicado más de cuatro décadas a la medicina, la educación, la investigación y el servicio público.
Cuando murió habían transcurrido cuarenta años desde aquella intervención de 1900 que marcaría su lugar en la historia de la medicina mexicana.
Pero su legado era mucho más amplio.
Había sido médico, profesor, investigador, director y filántropo.
¿Por qué Ramón Pardo es importante para Oaxaca?
La importancia histórica de Ramón Pardo no se encuentra únicamente en haber realizado una intervención médica pionera.
Su trayectoria representa la combinación de ciencia, educación y servicio público que caracterizó a varios de los grandes profesionistas oaxaqueños de finales del siglo XIX y principios del XX.
Fue médico, pero también investigador.
Fue investigador, pero también profesor.
Fue profesor, pero también director del Instituto de Ciencias y Artes.
Fue director, pero también impulsor de nuevos programas educativos.
Y fue médico, pero decidió dedicar parte de su trabajo a la formación de nuevas generaciones.
Su historia demuestra que el desarrollo científico de Oaxaca no fue obra exclusiva de las grandes instituciones de la capital.
También tuvo protagonistas locales que estudiaron las innovaciones de su tiempo y las llevaron a la práctica.
El legado de Ramón Pardo
Más de un siglo después de aquella intervención de 1900, el nombre de Ramón Pardo continúa relacionado con la historia médica de Oaxaca.
Su principal legado histórico se encuentra en el desarrollo de la raquianestesia en México.
Pero también permanece en la historia del Instituto de Ciencias y Artes del Estado de Oaxaca, donde fue alumno, profesor y director.
Permanece en los documentos históricos que conservan testimonios de su actividad educativa y filantrópica.
Permanece en la historia de los estudios de higiene y enfermería.
Y permanece en la memoria de la medicina mexicana como uno de los pioneros de la anestesia regional.
Ramón Pardo no fue solamente el médico que realizó una operación extraordinaria en Oaxaca en 1900.
Fue un profesionista que entendió que el conocimiento científico debía ponerse al servicio de la sociedad.
Y quizá por eso su historia merece ser recuperada.
Porque mientras muchos nombres de la historia médica mexicana permanecen en libros especializados, en Oaxaca todavía existe la posibilidad de reconstruir la historia de sus protagonistas a partir de los documentos, instituciones y lugares que forman parte de la propia ciudad.
Cronología de Ramón Pardo Galindo
- 1871: Nace en la ciudad de Oaxaca el 29 de agosto.
- 1890: Se traslada a la Ciudad de México para estudiar Medicina.
- 1896: Obtiene el título de médico y regresa a Oaxaca.
- 1896: Establece “La Botica Nueva”.
- 1897: Es electo concejal del Ayuntamiento de Oaxaca.
- 1900: Es designado director del Hospital de la Caridad.
- 25 de julio de 1900: Realiza en Oaxaca la primera raquianestesia de la que se tiene registro en México.
- 1908–1912: Ocupa diferentes periodos como director sustituto del Instituto de Ciencias y Artes.
- 1915: Publica “Contribución a la historia de la epidemia del Tifo”.
- 1918: Participa en actividades educativas relacionadas con higiene y enfermería.
- 29 de octubre de 1919: Concluye sus servicios como instructor del Instituto.
- 27 de diciembre de 1921: Asume como director titular del Instituto de Ciencias y Artes.
- 31 de diciembre de 1928: Concluye su periodo como director titular.
- 1940: Muere el Dr. Ramón Pardo Galindo el 21 de noviembre.
- 2000: Se conmemora el centenario de la primera raquianestesia realizada en México por Pardo.
Dr. Ramón Pardo Galindo: médico, científico y educador oaxaqueño
La historia de Ramón Pardo Galindo permite mirar una etapa fundamental de Oaxaca desde la perspectiva de la medicina.
Un momento en el que los médicos comenzaban a incorporar nuevos conocimientos científicos, las instituciones educativas buscaban modernizar sus programas y la sociedad enfrentaba epidemias y problemas sanitarios que exigían nuevas respuestas.
En ese contexto apareció un médico oaxaqueño que decidió estudiar las innovaciones de su época y llevarlas a la práctica.
El 25 de julio de 1900, en un hospital de Oaxaca, Ramón Pardo realizó una intervención que entraría en la historia de la anestesiología mexicana.
Pero reducir su legado a aquella operación sería injusto.
Pardo también enseñó, investigó, dirigió, impulsó la formación técnica, participó en el estudio de epidemias y apoyó iniciativas educativas.
Por eso, Ramón Pardo Galindo puede ser considerado una de las figuras que ayudaron a construir la tradición médica, científica y educativa de Oaxaca.
Su historia demuestra que algunas de las grandes transformaciones de la medicina mexicana también tuvieron lugar aquí.
En Oaxaca. Y hace más de cien años.
Fuentes y referencias
- Archivo General del Estado de Oaxaca (AGEO).
- Revista Mexicana de Anestesiología.
- Academia Nacional de Medicina de México.
- Gaceta Médica de México.
- Estudios históricos sobre la primera raquianestesia en México.
- Documentación histórica relacionada con el Instituto de Ciencias y Artes del Estado de Oaxaca.
Ramón Pardo Galindo (1871–1940)
Médico. Científico. Profesor. Director. Investigador. Filántropo. Pionero de la anestesia raquídea en México.
Investigación y redacción: Frank Santiago
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En Oaxaca existen muchos médicos, científicos, maestros, artistas, escritores e intelectuales que hicieron cosas extraordinarias y que, con el paso del tiempo, fueron quedando en el olvido.
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DR ARTURO MOLINA SOSA